Cuidar la presencia del Señor

Tras el dramático episodio de ayer, Jesús llega a su casa, al Templo de Jerusalén, lugar donde, como Dios, había habitado durante cientos de años, y no puede evitar poner orden. Ese orden que, como Dios que es, tiene que poner. Porque nunca podemos olvidar que esta...

Consolar al Señor, que llora

¡Qué pasaje tan dramático el del Evangelio de hoy! Cualquiera que ame al Señor se estremece viéndole llorar por la dureza de corazón de la Ciudad Santa, templo del Dios vivo, pueblo elegido por Él. Jesús llora porque el Mesías no ha sido reconocido pese a las señales...

Señor, ¡quiero ser como Zaqueo!

¡Qué envidia me da Zaqueo! Envidia de la sana, claro, de esa que brota de saberme pecador, indigno y poca cosa ante las grandezas que el Señor me ha dado. La respuesta que le da al Señor tras haberse encontrado de corazón con Él es maravillosa. Se da cuenta de que no...

El Señor nos busca siempre

Es maravilloso contemplar cómo el Señor es tan misericordioso y se conmueve en lo más profundo de su ser cada vez que alguien necesitado -y con el corazón abierto a la fe en Él- se dirige hacia Él. El Evangelio de hoy es una muestra de ello. Quizás nos hayamos...

NI EL DÍA, NI LA HORA.

Llevamos unas semanas en que siempre ha habido algún festivo laboral, festivo litúrgico o festivo personal. Hay momentos en que miro la agenda y veo lo que tengo que hacer a continuación, pero no tengo muy claro si es miércoles, viernes, sábado por la tarde o lunes de...